El Programa de Urgencias Sociales pretende paliar las necesidades de los colectivos más vulnerables que siguen sufriendo los efectos de la recesión económica.
Ante esta situación, la Obra Social de “SA NOSTRA” puso en marcha ya en 2009 el Programa de Urgencias Sociales, destinado a paliar las necesidades básicas de los colectivos más vulnerables de nuestra comunidad.
Para ello, se asignaron un total de 750.000 euros para distribuir a lo largo de tres años entre las entidades sin ánimo de lucro de las Islas Baleares. Durante 2010, catorce asociaciones han recibido el apoyo económico de la Obra Social para hacer llegar la ayuda a las personas que más lo necesitan.
Las entidades hacen balance de 2010
Los responsables del Programa de Urgencias Sociales de “SA NOSTRA” han realizado una revisión de la situación que viven las diferentes entidades que han recibido la ayuda: Creu Roja Balears; Cáritas Diocesana de Mallorca, Menorca e Eivissa; Asociación Zaqueo, Asociación Pa de Sant Antoni (Pares Caputxins); Creu Roja Palma, Alcúdia y Felanitx; Asociación Pa i Mel de Sa Pobla, o la Fundació Deixalles.
Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden del balance:
La situación por islas
En Mallorca, el comedor social de Zaqueo, dedicado a proporcionar alimento y refugio a las personas en riesgo de exclusión social, apunta que ha aumentado el número de personas no indigentes que necesitan recibir alimento. La asociación Pa i Mel informa también que la demanda de ayudas alimentarias se ha incrementado cuatro veces más que respecto a 2009.
En Ibiza, Cáritas Diocesana ha notado un aumento en prácticamente todas sus áreas de intervención. En Menorca, la situación indica que existen casos verdaderamente graves. Todas las entidades han recibido más peticiones de ayuda y han constatado la incapacidad por parte de los servicios públicos para poder atender a la población necesitada.
Según Antoni Sorà, director de la Fundació “SA NOSTRA”, el hecho de ofrecer estas ayudas “es coyuntural”: “La Obra Social se adapta a los tiempos actuales, a las necesidades que existen, con una clara vocación de hacer más digna la vida de las personas, sin dejar de lado líneas estratégicas de trabajo como la formación, la promoción del voluntariado y la atención a la dependencia”.